Un enemigo del pueblo en Teatro Finis Terrae
PAULINA GARCÍA VUELVE AL TEATRO CON ACTUAL VERSIÓN DE CLÁSICO DE IBSEN
La premiada actriz chilena protagoniza, junto a Rodrigo Soto, María Gracia Omegna, Germán Pinilla, Sofía Guiraldes y Laura Vila Carrera; la nueva producción Universidad Finis Terrae financiada por el Fondo Nacional de Fomento y Desarrollo de las Artes Escénicas, Línea de Apoyo a Teatros Universitarios, del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. Adaptada por Juan Pablo Troncoso y dirigida por Alexandra Von Hummel, la puesta que traslada el conflicto a un balneario del litoral chileno actual, donde una verdad científica amenaza el futuro económico de toda una comunidad, debuta el próximo jueves 1 de octubre en Teatro Finis Terrae.
©Elio Frugone - Fototeatro
¿Qué ocurre cuando una verdad científicamente comprobada amenaza el sustento económico de toda una comunidad? ¿Y qué posibilidad tiene de imponerse cuando la información circula entre redes sociales, algoritmos, fake news, bots e imágenes creadas por inteligencia artificial? A casi 145 años de su escritura, Un enemigo del pueblo, el clásico de Henrik Ibsen sobre el precio de sostener una verdad incómoda, regresa con esas preguntas trasladadas al Chile actual. Con dirección de Alexandra Von Hummel, adaptación de Juan Pablo Troncoso y un elenco liderado por la premiada actriz chilena Paulina García, junto a Rodrigo Soto, María Gracia Omegna, Germán Pinilla, Sofía Guiraldes y Laura Vila Carrera; la puesta se estrena el jueves 1 de octubre en Teatro Finis Terrae, donde permanecerá en cartelera hasta fin de mes.
Escrita por Ibsen en 1882, la pieza comienza con una comunidad cuya prosperidad depende de un balneario. Cuando el doctor Tomás Stockmann descubre que sus aguas están contaminadas, hacer pública la información significa poner en riesgo la economía local y enfrentarse a autoridades, prensa y vecinos que hasta entonces formaban parte de su entorno. “Mantiene la estructura de la obra, la mayoría de los personajes principales, pero trae la acción a un balneario del litoral del Chile actual. Es un país y un lugar en el que los proyectos políticos y económicos tensionan la existencia y el desarrollo de las comunidades, de los ecosistemas”, explica el dramaturgo Juan Pablo Troncoso a cargo de esta nueva versión.
La dirección sitúa a estos personajes en una comunidad pequeña, donde el conflicto no ocurre entre desconocidos sino entre personas que comparten cotidianamente trabajos, afectos y espacios. “Tomamos la opción de situarlo en un pueblo chico, reconocible, un lugar simple donde se trabaja, se come, se conversa, se vive”, explica Von Hummel. Ese espacio permite además recuperar el humor del texto y construir una tensión que aumenta a medida que cada integrante de la comunidad intenta determinar cuánto está dispuesto a sacrificar por sus convicciones.
Con diseño integral de Catalina Devia, música de Mario Avillo y diseño audiovisual de Ximena Sánchez, la producción utiliza imágenes, sonido, visualidad y distintas formas de comunicación para construir una puesta cuyo ritmo y tensión se acumulan progresivamente. Así, la pregunta que Ibsen formuló en 1882 —cuánto está dispuesta a sacrificar una sociedad cuando la verdad amenaza sus intereses— adquiere una nueva capa en 2026: qué ocurre cuando, antes incluso de decidir qué hacer frente a esa verdad, una comunidad ya no consigue ponerse de acuerdo sobre qué es verdadero.








